Jamás pensé que en la afición atlética (la mejor del mundo) se llegara a estos niveles de intolerancia por el alma de nuestro club (el escudo), quizá sea por la perdida de valores, intolerancia y educación que se ha quedado en el camino en esta sociedad y que también ha llegado al fútbol, el cambio del escudo (antiguo) por el que hoy algunos llaman (logo) es cuestión de gustos y opiniones, te puede gustar más o menos (a mí me gustan todos) pero no puedo permitir que nadie por muy Atlético que sea dude de mi amor a "mis colores" por según que escudo exhiba y más algunos que cuando Garate taladraba las redes contrarías no había nacido ni siquiera era un proyecto de atletista mientras otros en el viejo Manzanares nos emocionabamos con un gol de Ayala, el gambeteo de Ufarte o la furia de Luis y Adelardo, la garra de Ovejero, la clase de Pereira o las "bicicletas de Leivinha" por citar algunos ejemplos.
A lo largo de la historia nuestro club ha cambiado de diferentes modelo de escudo pero sin perder la esencia de nuestro club y de nuestros colores, el sentimiento y las rayas rojiblancas que tantas batallas hemos exhibido por España, Europa y el Mundo a lo largo de nuestra dilatada historia. Se imaginan a nuestros abuelos discutir entre ellos por el escudo, ¡No! lo importante para ellos era ir a la gradona del Metropolitano (Cuatro Caminos) a ver jugar a su Atleti con nuestras rayas rojiblancas a once guerreros que se dejaban la "pelvis" por nuestros colores.
Como decía el bueno de Iselin Santos Ovejero (el escudo se lleva por dentro) y da igual que escudo sea lo importante es el sentimiento de nuestro club y de nuestras raíces, lo demás es cuestión de gustos y de marketing (como se dice ahora) a mi me gustan todos los escudos de nuestro Atleti a lo largo de la historia porque en cada uno de ellos se recoge un trocito de la historia de nuestro club para hacerle más grande.
Lo que no voy a consentir es que nadie dude de mi amor al Atleti por según que escudo enseñe.
"Opinión y gusto Si", "Intolerancia y Dictadura No"
¡ AUPA ATLETI!